En una jornada marcada por la incertidumbre, el Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ratificó este martes el paro de todas las categorías entre el 5 y el 8 de marzo, en una medida de reclamo contra lo que a su entender es una persecución del Gobierno Nacional, a través del ARCA, a la entidad.
La resolución del cónclave, que tuvo lugar en el predio Lionel Messi, de Ezeiza, no generó sorpresa. Allí los dirigentes reafirmaron el plan de lucha que comenzó a gestarse la semana pasada. Con la presencia de representantes de los clubes de Primera División, se envió un mensaje de unidad frente a lo que consideran una “embestida” sistemática del Poder Ejecutivo contra la conducción de la AFA.
En el encuentro del Comité Ejecutivo también se decidió que la novena fecha de Primera, afectada por el paro, se disputará el fin de semana del 3 de mayo.
El origen del conflicto
El fútbol argentino decidió cerrar filas y mostrar un frente de unidad monolítico ante lo que consideran una avanzada judicial injustificada y un embate directo contra sus instituciones.
La decisión del Comité Ejecutivo de suspender la fecha 9 del torneo sumó un aluvión de comunicados oficiales que no dejan lugar a dudas: clubes, jugadores y árbitros respaldan la medida de fuerza para defender la autonomía de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Las instituciones no fueron las únicas que alzaron la voz. Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), la entidad que nuclea a los protagonistas, la Unión de Árbitros Deportivos de Argentina (UADA) y la Asociación Argentina de Árbitros (AAA) también respaldaron la medida.
En conjunto, se unieron para expresar su repudio a la actuación del Gobierno Nacional a través del ARCA, catalogando la denuncia penal contra los dirigentes de la AFA como “injustificada y carente de razonabilidad institucional”.
