EL TIEMPO

El dilema del agua: La reforma a la Ley de Glaciares enciende el debate por la contaminación en San Juan

Publicado lunes 6 de abril de 2026

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El avance del Gobierno de San Juan para modificar la Ley de Glaciares no solo es un movimiento económico; es el epicentro de una batalla ética y ambiental. Mientras el sector minero asegura que la reforma es el “voto de confianza” que esperan los inversores, diversos sectores de la sociedad civil y asambleas ambientales ponen el grito en el cielo: ¿Se está negociando el agua de las futuras generaciones?

💧 El agua: ¿Recurso productivo o derecho intocable?

El punto de mayor fricción es la intervención en el ambiente periglacial. Para los científicos y ambientalistas, estas zonas actúan como “tanques de reserva” que alimentan los ríos en épocas de sequía.

La postura ambiental: Advierten que cualquier actividad industrial en estas áreas de suelo congelado podría liberar metales pesados y contaminar las cuencas que abastecen de agua potable y riego a toda la provincia.

El riesgo de “zona de sacrificio”: Existe el temor de que, en el afán por atraer US$ 5.000 millones en inversiones, se flexibilicen los controles, convirtiendo a la cordillera en un área donde la rentabilidad pese más que la salud del ecosistema.

⚠️ El fantasma de los incidentes pasados

La polémica no nace de la nada. Los antecedentes de incidentes en minas como Veladero han dejado una huella de desconfianza en la población sanjuanina. Por ello, la reforma es vista por los críticos como un intento de “blindar” a las empresas ante posibles demandas por daños ambientales.

“No queremos leyes a medida de las empresas, queremos leyes que protejan la vida”, sostienen desde las asambleas ciudadanas que ya planean movilizaciones.

🛡️ ¿Qué dice el Gobierno sobre la seguridad ambiental?

Para calmar las aguas, desde el Ejecutivo provincial se hace hincapié en que la tecnología actual permite una minería de impacto controlado.

Monitoreo en tiempo real: Prometen que la reforma incluirá sistemas de vigilancia ambiental más estrictos y transparentes.

Límites claros: Aseguran que los glaciares “blancos” (de hielo puro) seguirán siendo intocables y que el foco está solo en áreas donde no hay riesgo hídrico real.

La pregunta del millón

El debate legislativo que se avecina en San Juan será una prueba de fuego: ¿Es posible garantizar que la ambición por el cobre no termine secando o contaminando los ríos de la provincia? La respuesta definirá el futuro social y natural de la región por el próximo siglo.

La tensión crece en la provincia: entre la promesa de prosperidad y el miedo al desastre ecológico, San Juan camina por la cornisa de una decisión histórica.

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