El impacto del ajuste y la inflación golpean la línea de flotación del Gobierno Nacional. Según los últimos sondeos de enero, el Presidente perdió terreno frente a figuras de la oposición y su aprobación cayó en picada.
Por Redacción Sanjuanino Digital
La gestión de Javier Milei atraviesa su momento de mayor debilidad en términos de opinión pública. Tras meses de sostener una imagen positiva resiliente frente a las medidas de shock, los datos de enero muestran un quiebre significativo: el mandatario nacional sufrió una caída de 13 puntos en su valoración positiva, un retroceso que lo desplaza del podio de los dirigentes con mejor imagen del país.
El informe, que analiza el humor social en el arranque del 2026, revela que el Presidente ya no solo no lidera las encuestas, sino que ha quedado relegado por detrás de tres figuras de la oposición. Este fenómeno marca un cambio de tendencia, donde el “crédito” otorgado por la sociedad parece empezar a agotarse ante la persistencia de la inflación y el encarecimiento del costo de vida.
Las causas del desplome
El análisis de los datos sugiere que el desgaste no es solo producto de la “herencia recibida”, sino de la percepción de los resultados inmediatos de la gestión:
El bolsillo manda: Los aumentos en servicios y transporte durante enero fueron el principal motor del descontento.
El sector moderado se aleja: Gran parte de esos 13 puntos perdidos pertenecen a votantes que no son el núcleo duro de Milei, sino ciudadanos que apostaron por el cambio pero hoy no ven una salida clara.
Oposición en ascenso: Mientras el Ejecutivo se desgasta en la gestión, tres referentes opositores (con perfiles de gestión y legislativos) han logrado capitalizar las críticas y superar al libertario en aprobación.
El panorama para el Gobierno
Este escenario pone a la Casa Rosada en una situación compleja. Con la imagen en retroceso, el margen de maniobra político se achica de cara a las próximas reformas que el Gobierno pretende impulsar. La gran pregunta que circula en los pasillos políticos es si este desplome es un bache estacional o el inicio de una tendencia irreversible de cara a las elecciones de medio término.