EL TIEMPO

CRISIS EN OLIVOS: MILEI MILITARIZA LA QUINTA TRAS SOSPECHAS DE ENVENENAMIENTO

Publicado jueves 17 de septiembre de 2026

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Por Redacción Sanjuanino Digital

Despidos masivos y máxima tensión en la residencia presidencial. Javier Milei ordenó una purga del personal civil y su reemplazo por efectivos militares tras la repentina descompensación de uno de sus perros.

EL DETONANTE: DESCONFIANZA Y MASCOTAS

La nueva crisis que sacude al entorno más íntimo del presidente Javier Milei estalló en las últimas horas en la Quinta de Olivos. Según trascendió a nivel nacional, el mandatario entró en cólera luego de que uno de sus mastines sufriera una intoxicación.

La reacción del líder libertario fue inmediata y apuntó contra el personal de la residencia: la sospecha principal del mandatario es que existió un intento deliberado de envenenar a sus mascotas.

A este clima de profunda desconfianza se sumó la furia presidencial por las recientes filtraciones sobre los gastos internos del Gobierno, específicamente la polémica compra de grandes cantidades de carne para el consumo en la residencia.

LA PURGA: AFUERA CIVILES, ADENTRO MILITARES

Bajo este escenario de sospechas cruzadas, el presidente tomó una decisión drástica. Ordenó echar a casi todo el personal civil del área de servicios, lo que incluye a cocineros, mozos y maestranza (un total de aproximadamente 12 trabajadores).

En una medida institucional atípica, Milei dispuso la militarización de la cocina y el servicio de la Quinta de Olivos, reemplazando a todos los civiles despedidos por personal en actividad de las Fuerzas Armadas.

EL ANTECEDENTE: EL FANTASMA DEL ENVENENAMIENTO PERSONAL

La palabra “veneno” no es nueva en los pasillos de la actual gestión. Aunque la crisis de estas horas gira en torno a sus perros, cabe recordar el escándalo de julio del año pasado, cuando fuertes versiones periodísticas indicaron que Milei había echado a trabajadores de la cocina porque sospechaba que intentaban envenenarlo a él mismo a través de la comida.

En aquel episodio de 2025, se rumoreaba que el presidente había sentido un “olor raro” en un plato de carne. Sin embargo, el propio Milei salió a desmentir violentamente esa información en sus redes sociales con un argumento netamente anatómico: “Avisen que no tengo olfato”, sentenció para dar por cerrada la polémica.

Hoy, poco más de un año después, el temor al envenenamiento vuelve a apoderarse de Olivos, consolidando un esquema de hermetismo absoluto y control militar en la vida cotidiana del mandatario.

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