Lo que prometía ser un trayecto cotidiano por la Ruta 20 se transformó en una pesadilla colectiva este jueves por la noche. Un hombre de 60 años fue detenido luego de hostigar y agredir sexualmente a dos mujeres que viajaban en el mismo ómnibus de línea. La rápida reacción de los pasajeros, la intervención clave de un policía de civil y la tajante decisión del chofer evitaron que el sospechoso escapara.
El raid delictivo comenzó en pleno movimiento. De acuerdo a la denuncia formal radicada en la UFI CAVIG, el individuo abordó primero a una pasajera que viajaba parada en el pasillo, rozándose contra ella de manera intimidante. Lejos de amedrentarse, la mujer reaccionó con firmeza, lo enfrentó y logró apartarlo.
Lejos de frenar su conducta, el agresor caminó hacia la parte trasera del transporte y replicó el ataque contra una segunda pasajera. La tensión en el interior del vehículo escaló rápidamente hasta que el hartazgo de la gente estalló: un grito desesperado rompió el silencio al advertir a toda la unidad: “¡Chofer, prenda las luces que hay un degenerado!”.
Ante la alerta generalizada, el conductor del colectivo aplicó maniobras de reflejo inmediato: frenó la marcha cerca del Aeropuerto de Las Chacritas y bloqueó las puertas de salida para encerrar al acusado. Para su fortuna, entre los asientos viajaba un efectivo policial, quien se identificó, redujo al depravado y se comunicó con el servicio de emergencias.
Con la directiva del 911 de asegurar al sospechoso, el colectivero pisó el acelerador y manejó sin escalas hasta la puerta de la Comisaría 9na. Allí, el hombre fue bajado por los uniformados y encerrado directamente en los calabozos. Ahora, el fiscal Nicolás Alvo, de la UFI CAVIG —con la coordinación de la fiscal Claudia Ruiz Carignano—, lo investigará formalmente por el delito de abuso sexual simple en dos hechos.