El hijo de Ricardo Fort compartió una postal junto a su pareja y, horas después, recordó al empresario con una imagen de su histórico Phantom
A dos meses de presentar a su novia con románticas fotos desde España, Felipe Fort volvió a mostrar una escena de su intimidad junto a Mary Di. El joven, que cuenta con 861 mil seguidores en Instagram, publicó una imagen tomada frente a un espejo en la que aparece acompañado por la joven. Sin agregar un mensaje, eligió compartir el momento cotidiano de la pareja y volvió a incluirla en sus historias de la red social.
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A su lado, Mary Di sostiene un celular blanco frente a su rostro para registrar la escena. El dispositivo y su pelo oscuro cubren parte de su cara. Detrás de ellos se distingue un ambiente de paredes claras y una estructura gris, mientras la composición vertical reúne tonos negros, grises y beige.
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El vehículo, asociado al auto que manejaba su padre, ocupaba el centro de la imagen. Se distinguían su parrilla frontal vertical, los faros rectangulares y los detalles cromados. En el margen izquierdo aparecía parte de otro auto gris y, de fondo, se veían árboles, edificios bajos, postes de luz y cables sobre la calle. En la zona inferior del Rolls-Royce había una placa negra con letras blancas, aunque no era posible leer con claridad la inscripción.
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Las publicaciones despertaron mensajes de los seguidores de Ricardo Fort, que asociaron el vehículo con las apariciones públicas del empresario. “Ese auto no se vende, es una leyenda”, “Nunca lo vendan” y “Cuántos lindos recuerdos de tu papá me vienen a la mente al ver ese Phantom” fueron algunas de las respuestas que recibieron los mellizos, además de miles de reacciones.
En otra ocasión, cuando surgieron consultas sobre una posible venta, Felipe explicó el estado en que se encontraba el vehículo y la situación de ambos hermanos. “El auto estuvo parado cinco años, fue liberado por la Justicia y Marta y yo tenemos 14 años, falta mucho para poder usarlo y encima pagamos patente, ¿vos qué preferirías hacer?”, escribió entonces. También señaló que la situación era similar con otros autos de su padre, aunque admitió que le gustaría conservar el Mercedes-Benz SLK. “Tiene 300 kilómetros, nuevo”, destacó.
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La pasión de Felipe por los autos ya había quedado expuesta en varias de sus publicaciones. Hace un año difundió una sesión de fotos a bordo del Phantom, en la que se lo vio incluso dentro del baúl. El modelo mide cerca de seis metros de largo y pesa más de dos toneladas. El que perteneció a Fort fue el segundo de esas características que llegó a la Argentina; el primero había sido adquirido por Mario Roberto Segovia, conocido como el Rey de la Efedrina.
Además de ese vehículo, Ricardo Fort tuvo en el país un Rolls-Royce Phantom Drophead Coupé negro. A diferencia del Phantom que volvió a aparecer en las historias de Felipe, ese auto tuvo una presencia mucho menor en las apariciones televisivas del empresario.