La política sanjuanina transita horas de tensión e incertidumbre ante la posibilidad de que Fabián Martín —electo diputado nacional con más de 133.000 votos— finalmente no asuma su banca en el Congreso y decida mantenerse como vicegobernador de San Juan. La sola especulación activó fuertes cuestionamientos sobre la responsabilidad institucional del oficialismo y sobre el respeto al voto popular.
En las últimas semanas, versiones dentro del propio espacio de Producción y Trabajo indican que el Gobierno provincial analiza qué rol sería más “conveniente” para Martín: permanecer al frente del Poder Legislativo local o representar a la provincia en la Cámara de Diputados de la Nación. Sin embargo, detrás de esa disyuntiva aparece un debate más profundo: ¿qué mensaje se envía a la ciudadanía cuando un candidato electo deja en suspenso cumplir el mandato para el cual fue votado?
El voto de 133.000 sanjuaninos en suspenso
El interrogante no es menor. Fabián Martín fue elegido por una parte significativa del electorado, que le otorgó su confianza para ocupar un escaño nacional. Si finalmente decide no asumir, el gesto podría interpretarse como una falta de compromiso frente a la voluntad popular, un comportamiento que erosiona la credibilidad en las instituciones y alimenta el desencanto social en un contexto político ya tensionado.
La banca en disputa: ¿habrá maniobras para evitar que asuma quien corresponde?
La incertidumbre no termina allí. En caso de que Martín decline su cargo, por ley la banca debería ser ocupada por Federico Rizo, referente del bloquismo y parte de la alianza que integra Producción y Trabajo. Sin embargo, dentro del ecosistema político local comenzaron a circular versiones que alertan sobre una posible maniobra para forzar la renuncia de quien corresponda legalmente, con el objetivo de reordenar la representación en la Cámara según preferencias internas del oficialismo.
Esto abre un nuevo frente de preocupación: ¿se respetará la línea sucesoria establecida por la legislación electoral o habrá presiones para modificarla?
El mero rumor ya genera desconfianza y expone el frágil equilibrio político con un peronismo fuerte en la Legislatura, 14 intendencias bajo su conducción y aliados que oscilan según los intereses coyunturales de cada votación.
Una señal preocupante para la gobernabilidad
Mientras desde el entorno del gobernador Marcelo Orrego se argumenta que la permanencia de Martín en la vicegobernación garantizaría una relación más aceitada entre Ejecutivo y Legislativo, especialistas y dirigentes advierten que condicionar la decisión al “cálculo político” podría traducirse en un precedente riesgoso para la gobernabilidad, basada en la legitimidad del voto y no en las conveniencias internas.
En este contexto, la entrega de diplomas a los diputados electos —prevista para este jueves en el Anexo de la Cámara de Diputados de San Juan— se vuelve un momento clave. Cristian Andino (PJ) y Abel Chiconi (La Libertad Avanza) ya confirmaron su presencia. La gran incógnita es si Fabián Martín se presentará o no.
Un final abierto que puede tensar aún más la escena política
Mientras la dirigencia oficialista asegura que la decisión está “a punto de ser tomada”, crece el malestar entre los votantes y en sectores políticos que advierten que jugar con la voluntad popular siempre tiene costos.
Si Martín no asume y si además existe algún intento de manipular la sucesión legal de la banca, el Gobierno podría quedar envuelto en un conflicto político mayor, con consecuencias directas sobre la confianza pública y la estabilidad institucional.
Por ahora, la provincia observa expectante. La definición está al caer, y con ella, la señal que enviará el oficialismo sobre cuánto pesa —o no— la palabra empeñada frente al electorado.