Argentina ha alcanzado un nuevo récord en la cantidad de diagnósticos de sífilis, según el último informe del Boletín Epidemiológico Nacional. En 2024, se notificaron más de 36,900 casos, superando cualquier cifra registrada anteriormente y manteniendo un aumento sostenido durante 2025, donde ya se han reportado más de 36,700 casos en las primeras semanas del año.
Este aumento representa un incremento del 38,5% en comparación con 2022 y destaca la creciente preocupación entre los servicios de salud. La tasa de notificación ha ascendido de 56,1 por cada 100,000 habitantes en 2019 a 93 en 2024, lo que indica un aumento del 65,8% en este período. Los datos preliminares para 2025 sugieren un incremento de un 20,5% en relación con el año anterior.
El análisis revela que la mayor parte de los casos se concentra en jóvenes de entre 15 y 39 años, quienes constituyen el 76% de los diagnósticos. En particular, los jóvenes de 20 a 24 años presentan la tasa más alta, con 228,2 casos por cada 100,000 habitantes, y las mujeres en este grupo etario reportan tasas significativamente superiores a las de los hombres.
Transmisión y síntomas
La sífilis se transmite principalmente a través del contacto sexual, ya sea vaginal, anal u oral con una persona infectada. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, lo que puede causar complicaciones graves en el recién nacido. Entre los síntomas iniciales se incluyen una llaga indolora en el área afectada, que puede aparecer de 10 a 90 días después de la exposición. Si no se trata, la enfermedad puede progresar a otras etapas más severas, presentando erupciones cutáneas, fiebre, inflamación de ganglios linfáticos y síntomas que afectan otros órganos.
Geográficamente, todas las regiones del país han evidenciado un aumento en los casos, destacándose la región Centro, que concentró el 61,3% del total en 2024, con Córdoba como la provincia con la mayor tasa de casos. La región Sur también mostró una alta incidencia, mientras que las regiones Noreste y Noroeste experimentaron aumentos notables.
Tratamiento y prevención
El tratamiento de la sífilis es efectivo y se basa principalmente en la administración de penicilina benzatínica, que puede curar la enfermedad si se administra en la etapa correcta. Sin embargo, es fundamental que las personas se realicen chequeos periódicos y busquen atención médica ante la posibilidad de haber estado expuestas.
Los especialistas señalan que la rápida propagación de la sífilis se debe, en parte, a la alta transmisibilidad de la enfermedad en sus etapas iniciales, así como a la falta de acceso a diagnósticos y tratamientos eficaces, además de una disminución en las medidas preventivas. Aunque la pandemia de COVID-19 afectó temporalmente la notificación de casos, la tendencia creciente se reafirmó desde 2022.
La sífilis puede acarrear graves consecuencias si no se diagnostica y trata a tiempo, afectando órganos vitales y pudiendo ser mortales. Además, se considera una de las principales causas prevenibles de complicaciones durante el embarazo.
En respuesta a esta situación, el Ministerio de Salud de la Nación ha intensificado sus esfuerzos con iniciativas como la provisión de insumos para pruebas rápidas y tratamientos, y la formación del personal de salud. Al mismo tiempo, organizaciones civiles están colaborando en la implementación de estrategias de prevención y diagnóstico.
Los profesionales insisten en la importancia de realizar chequeos regulares y utilizar preservativos para frenar la propagación de la enfermedad. La combinación de esfuerzos individuales y políticas públicas efectivas es crucial para afrontar este creciente reto en la salud pública argentina.