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Opinión

EL VOTO MIEDO, TERMINÓ DE CONDENAR A ARGENTINA.

Publicado lunes 24 de noviembre de 2025

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Los bancos estadounidenses suspenden el rescate de 20.000 millones de dólares: un golpe para
la economía argentina
El reciente anuncio del Wall Street Journal sobre la suspensión del rescate financiero por parte
de los principales bancos estadounidenses, que contemplaba una inyección de 20.000 millones
de dólares, ha dejado al descubierto la fragilidad y las tensiones existentes en torno a la situación
económica argentina. El denominado “emperador de la motosierra”, apodo con el que se conoce
popularmente al presidente Javier Milei debido a sus políticas de ajuste fiscal extremo, queda así
expuesto ante la falta de respaldo internacional y el escepticismo creciente respecto a su
capacidad para conducir el país hacia una senda sostenible. La maniobra financiera, que contaba
con el apoyo tácito del sector privado estadounidense pero requería garantías explícitas de la
Reserva Federal, ha quedado finalmente en suspenso. Esta decisión no solo refleja las dudas
sobre la viabilidad del plan económico argentino, sino también una desconfianza generalizada
respecto al entorno político y administrativo actual en Buenos Aires. Según diversas fuentes
consultadas, los bancos norteamericanos habrían considerado excesivo el riesgo asociado a un
préstamo tan voluminoso sin contar con avales institucionales sólidos.
El rol de Donald Trump en este entramado resulta controvertido. Diversos analistas señalan que
existió una suerte de promesa implícita o incluso presión política para facilitar recursos
financieros que permitieran apuntalar temporalmente la economía argentina. Sin embargo, el
desenlace revela lo que algunos califican como una “flagrante estafa” por parte del presidente
estadounidense: promesas incumplidas y expectativas infladas que nunca llegaron a
materializarse en apoyos concretos.
Las seis razones clave detrás del fracaso del rescate
1. Coimas y escándalos familiares
Uno de los factores determinantes ha sido la aparición pública de supuestas coimas vinculadas a
los hermanos Milei —Javier y Karina— relacionadas tanto con operaciones financieras (Libra)
como con organismos estatales (ANDIS). Estas acusaciones han minado gravemente la
credibilidad internacional del gobierno argentino y han generado un clima adverso para
cualquier tipo de inversión extranjera directa o indirecta.
2. Dudas sobre la capacidad administrativa
Tampoco ha pasado desapercibida entre los inversores internacionales la percepción
generalizada acerca de la incapacidad del actual Ejecutivo para gestionar eficazmente las
riendas del Estado. La falta de experiencia política, sumada a decisiones erráticas en materia
económica y social, refuerza esa imagen negativa ante potenciales prestamistas externos.
3. Imposibilidad realista de pago
La abultada deuda externa argentina plantea serias dificultades para afrontar nuevos
compromisos financieros. Los analistas coinciden en señalar que asumir otro crédito
multimillonario sin garantías claras sobre su repago sería irresponsable tanto desde el punto de
vista técnico como ético.
4. Endeudamiento desmedido interno y externo

A esto se suma un endeudamiento ya elevado tanto en moneda local como extranjera, lo cual
restringe notablemente cualquier margen adicional para nuevas emisiones o préstamos
internacionales sin caer en escenarios insostenibles, convirtiendo en imposible los
complimientos de pagos de retorno.
5. Falta de hegemonía en el poder legislativo
La ausencia de una mayoría sólida en el Congreso argentino ha supuesto un obstáculo
insalvable para la aprobación de reformas estructurales y medidas económicas de fondo. Esta
debilidad institucional genera incertidumbre tanto a nivel interno como externo, ya que dificulta
la implementación de políticas coherentes y sostenidas en el tiempo. Los bancos
estadounidenses han interpretado, que a los gobernadores les queda muy poco para declararle
guerra a Milei, ya que consideran imposible el cumplimiento de transferencias de fondos,
largamente prometidos.
6. Un ajuste fiscal severo sin resultados tangibles
El denominado “ajuste cruel”, impulsado por el presidente Milei bajo la premisa de reducir
drásticamente el déficit público, no ha producido los efectos esperados sobre la economía real.
Si bien se han recortado partidas presupuestarias y eliminado subsidios, los indicadores
macroeconómicos —como inflación, desempleo y pobreza— continúan mostrando cifras
preocupantes. La percepción internacional es que tales sacrificios sociales no han redundado en
una mejora significativa ni en la confianza del mercado.

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