La tensión entre el Gobierno Nacional y la provincia de La Rioja alcanzó un nuevo pico de intensidad. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, arremetió con dureza contra el gobernador Ricardo Quintela, calificando su capacidad de gestión con una metáfora demoledora: lo comparó con un “mono con un martillo en una cristalería”.
El origen del cruce
La polémica se encendió tras declaraciones de Quintela, quien instó a otros mandatarios provinciales a “plantarse” contra la gestión de Javier Milei, advirtiendo que el país podría llegar al 2027 “destruido”. Menem, principal referente libertario en territorio riojano, no tardó en responder defendiendo la gestión nacional y atacando el manejo de los recursos en su provincia natal.
Denuncias de corrupción y uso de recursos públicos
Más allá de la metáfora, Menem profundizó sus críticas señalando supuestas irregularidades en la administración de Quintela:
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Uso de bienes públicos: Acusó al gobernador de utilizar el avión de la provincia para viajes personales, mencionando específicamente traslados a Buenos Aires para ver partidos de Boca Juniors.
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Corrupción sistémica: El legislador calificó a La Rioja como “la provincia más corrupta de la Argentina”, asegurando que gran parte de los funcionarios locales no podrían justificar su patrimonio ni su nivel de vida actual.
Otros frentes en el Congreso
En el mismo contexto, Menem ratificó su postura de avanzar con sanciones ejemplares dentro de la Cámara Baja. Insistió en el pedido de expulsión de la diputada Florencia Carignano, tras los incidentes registrados durante el debate por la reforma laboral, sosteniendo que la violencia en el recinto no puede quedar impune.