Tras una tensa espera de la militancia y varios intentos de la dirigencia, incluida la convocatoria del gobernador Quintela por el aniversario del asesinato en Punta de Los Llanos del mártir y beato Angelelli, se concretó una cumbre de varios sectores del peronismo en vista de las presidenciales del año próximo. No estuvieron todos, sí los más distanciados, caso el gobernador Kicillof, el diputado nacional Máximo Kirchner – alter ego de CFK-, el dos veces candidato a presidente Sergio Massa más cuatro gobernadores, incluido Ricardo Quintela. Los otros Insfrán (Formosa), Ziliotto (La Pampa) y M.
Fue la primera cumbre concreta tras la derrota el año pasado en las elecciones de medio término que incidió fuertemente en la estrategia parlamentaria del peronismo limitándose solo a oponerse, sin intentos de enfrentar las profundas reformas y desregulaciones encaradas por el gobierno a la economía nacional y en la vida de los argentinos.
Se necesitan votos
La convocatoria partió de los jefes de bloques de Unión por la Patria el senador José Mayans y el diputado nacional Germán Martínez envalentonados por el triunfo en el Congreso que rechazó el proyecto de Extranjerización de la Tierra con el acompañamiento popular que hizo sentir su oposición a esta política libertaria. Ahora, el justicialismo intentará evitar la suspensión o eliminación de las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) que los libertarios proponen. Ni el PJ ni LLA tienen los votos suficientes para alcanzar sus objetivos.
El peronismo centrará la búsqueda en los que no estuvieron en la cumbre realizada en el centro porteño. Apuntarán al peronismo cordobés o cordobesismo cuyo alejamiento data de 2013 en la presidencia de Cristina Fernández a quien acusaron de demorar el envío de Gendarmería para controlar un motín policial por reclamos salariales.
Esa y reclamos financieros marcaron el distanciamiento, salvo el retorno de la diputada Natalia de la Sota que cuestionó a la Corte por la condena a CFK y no apoya la eliminación de las PASO pero no es suficiente. Se intentará con el ex gobernador Schiaretti y el actual Llaryora con quienes no será fácil. Ideológicamente, responden más al peronismo de derecha consustanciado con las reformas libertarias.
Tarea para Quintela
Otros apoyos están en manos de gobernadores del PJ, aliados a LLA. Son tres, Jaldo de Tucumán; Jalil de Catamarca y Sáenz de Salta. Entre ellos, Jaldo está contra la eliminación de las PASO porque es “una herramienta que ordena a los partidos políticos y garantiza la participación ciudadana”. Es crítico de la reforma porque es un “traje a medida” para el oficialismo nacional. El tucumano está marcado de cerca por el Gobierno nacional que le ofrece no solo fondos para obras también apoyar su reelección en el cargo, pese al engorroso panorama constitucional y jurídico que no le permitiría un tercer mandato.
Los encargados de conseguir los votos la tienen Ricardo Quintela, Axel, Massa y Gerardp Zamora, designados a tal fin por la mencionada cumbre. El riojano Quintela ya explicitó ante un medio porteño cuál será la estrategia: Jaldo necesita que las PASO sigan vigentes en su provincia para enfrentar al senador Juan Manzur por la gobernación por lo que sería incongruente que apoye la eliminación a nivel nacional.
Muy condicionado
Otro muy condicionado es Jalil. Tiene seguimiento personal del gobierno nacional tanto que, este viernes, el jefe de Gabinete, Diego Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, visitaron Catamarca en un gesto poco habitual de los libertarios que ahora le ofrecieron financiar la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, más la delegación de tramos de rutas nacionales a las que el gobierno nacional tiene abandonadas usufructuando fondos que aportan los argentinos con el impuesto a los combustibles para pagar las deudas de Caputo.
Jalil apoya la eliminación de las PASO por considerarlo un gasto innecesario y está habilitado para un tercer mandato porque la reforma constitucional dispuso que su segundo mandato sea considerado primero. Aquí, cabe aclarar, tiene una situación constitucional parecida a la de Quintela por un eventual tercer mandato. La sustancial diferencia es que la reforma riojana no incluye la cláusula que sí habilita a Jalil en Catamarca.
A la situación electoral de Jalil, corresponde señalar que la limitación viene desde el PJ catamarqueño porque tienen como regla no autorizar un tercer mandato, incluso ya tienen candidato a gobernador: el intendente Saddi de la Capital surgido tras un acuerdo entre la senadora Corpacci, Jalil y el propio Saddi. ¿Se animará Jalil a romper el pacto? ¿o habrá dos candidatos peronistas? Uno por LLA y otro del PJ.
En este caso, Quintela, en declaraciones públicas dijo que con Jalil hablará sobre las consecuencias del modelo económico libertario y las escasas retribuciones que consiguieron pese a votar varios proyectos del gobierno nacional.
Más difícil
La situación con Sáenz de Salta es mucho más compleja, también con dificultades constitucionales. A favor tiene que fue candidato a vicepresidente en fórmula con Sergio Massa -uno de los asistentes a la cumbre- en el 2015, por fuera del peronismo, sin embargo, ideológicamente, está más cercano a la derecha peronista que a la justicia social. Tampoco hay indicios de su actual vínculo con su excompañero electoral.
Pronto se conocerán los resultados de las gestiones que hará Quintela reflejados en votos en el Congreso cuando se trate el tema electoral. Más adelante también habrá repercusiones porque el riojano busca un diálogo con todos los que se fueron o se quieren ir, pero otros sectores del peronismo que no estuvieron en la cumbre se oponen a unirse a los “traidores” que llegaron con el voto peronista y votan con LLA. El riojano también se comprometió a conversar con sectores no peronistas distantes del oficialismo, pero aclaró que no se considera cercano a la vicepresidenta Villarruel, pero sí a Miriam Bregman de la izquierda. Mucho más no le quedará por buscar, salvo partidos provinciales que tampoco son garantía de votos.
Apretados de izquierda a derecha
Tal como se dijo, los votos que puedan aportar los tres gobernadores peronistas también los necesita LLA para eliminar o suspender las PASO: oficialismo y oposición están con los números justos. Eso no es todo, la elección presidencial del año próximo también está muy disputada. Las encuestas y el humor social muestran mucha contrariedad con las políticas libertarias, pero Milei sigue teniendo un caudal electoral fijo y fuerte. Al frente, en idéntica situación el peronismo. A ninguno le alcanza para imponerse en primera vuelta y está en duda el ballotage.
La estrategia libertaria también apunta a unir la tropa, con su aliado natural, el PRO de Macri. Ya conformaron una mesa electoral que se reunirá cada 15 días con Santilli (por el macrismo) y los Menem (por los libertarios). Nada asegura la unidad porque LLA quiere imponer no solo el color violeta identitario, también candidaturas y programa económico.