EL GOBIERNO DE ORREGO LE DIO LA ESPALDA A LOS TRABAJADORES
Picón y Jaime votaron la reforma laboral alineada con Orrego soltandole la mano y dejando en estado de vulnerabilidad a miles de sanjuaninos.
San Juan, 21 de febrero de 2026 — Cuando se discutía en el Congreso una reforma que modifica pilares históricos de la legislación laboral argentina, la diputada nacional Nancy Picón decidió acompañarla. No lo hizo en soledad: su voto fue parte de una alineación política que responde al esquema provincial que conduce el gobernador Marcelo Orrego, hoy más preocupado por sostener equilibrios con la Casa Rosada que por defender el entramado social sanjuanino.
La reforma fue presentada como “actualización normativa”. Sin embargo, distintos sectores sindicales y sociales advierten que impacta directamente en la estabilidad laboral, en las condiciones de negociación colectiva y en el esquema de responsabilidades empresariales. En un contexto económico donde el salario pierde frente a la inflación, el mensaje político que envía este acompañamiento no es neutro: es una señal clara de prioridades.
Lo que más indignó no fue solo el sentido del voto. Durante la sesión, tanto Picón como el diputado Carlos Jaime exhibieron una actitud distendida, con gestos y sonrisas fuera de lugar en un debate que afectará de manera directa a miles de trabajadores. En una jornada atravesada por discursos encendidos y tensión parlamentaria, esa liviandad contrastó con la gravedad de lo que estaba en juego.
La pregunta que queda flotando es simple: ¿a quién representan?
Porque representar no es obedecer disciplinadamente una estrategia provincial. Representar implica defender a quienes confiaron su voto para que actúen como resguardo, no como facilitadores de retrocesos.
Orrego juega a la moderación estratégica; sus diputados ejecutan. Pero en ese juego de equilibrios, el trabajador sanjuanino queda expuesto.
La política puede adaptarse como un camaleón.
Los derechos laborales, en cambio, cuando retroceden, tardan décadas en recuperarse.