El cuadro de los mejores dieciséis del certamen continúa su marcha con dos duelos de alto impacto. Potencias europeas frente a frente y un choque de estilos que promete emociones hasta el último minuto.
La fase de eliminación directa no da tregua y la agenda deportiva se prepara para una de sus jornadas más atractivas. Con el margen de error reducido a cero, cuatro selecciones saltarán a la cancha con un único objetivo: sellar su boleto a los cuartos de final y mantener vivo el sueño del título. La jornada estará marcada por el clásico ibérico y un enfrentamiento de pronóstico reservado entre norteamericanos y belgas.
El plato fuerte: Portugal vs. España, un clásico con aroma a final
El cruce que paralizará al continente europeo y al mundo entero tendrá como protagonistas a dos viejos conocidos. España y Portugal reeditarán una de las rivalidades más intensas del fútbol mundial, un duelo que en los últimos años ha dejado partidos memorables en las máximas citas.
Por un lado, el conjunto español llega buscando imponer su característico juego de posesión, fluidez en el mediocampo y la velocidad de sus extremos. Sin embargo, enfrente estará una selección de Portugal que combina la jerarquía de sus figuras consagradas con una camada de jóvenes talentos que imponen un ritmo físico y vertical demoledor. Un partido táctico, de dientes apretados, donde el mínimo detalle o una genialidad individual inclinará la balanza.
Choque de estilos: Estados Unidos vs. Bélgica
El segundo turno de la jornada ofrecerá un enfrentamiento electrizante. Estados Unidos, una selección que ha demostrado un crecimiento sostenido basado en el despliegue físico, la presión alta y una notable dinámica colectiva, medirá fuerzas contra la experiencia y el oficio de Bélgica.
Los “Diablos Rojos” apuestan a la contundencia de sus hombres de ataque y a la solidez de un bloque que sabe perfectamente cómo jugar este tipo de instancias decisivas. Los norteamericanos, en tanto, querrán hacer valer su cartel de equipo incómodo, capaz de plantarle cara a cualquiera mediante transiciones rápidas. Se espera un trámite abierto, de ida y vuelta, ideal para los amantes del fútbol ofensivo.
Todo o nada
En caso de persistir la igualdad tras los 90 minutos reglamentarios, ambos encuentros recurrirán al tiempo suplementario (dos tiempos de 15 minutos) y, de ser necesario, a la siempre dramática tanda de penales. La mesa está servida para una jornada que promete paridad absoluta, buen fútbol y, por sobre todo, muchísima tensión. ¿Quiénes lograrán meterse entre los ocho mejores del mundo?