EL TIEMPO

Reforma laboral y empleo joven: los datos que contradicen el discurso oficial

Publicado sábado 1 de noviembre de 2025

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Mientras el Gobierno nacional vuelve a insistir en la necesidad de una “modernización laboral” para promover la creación de empleo, los números oficiales muestran una realidad muy distinta: desde la implementación del capítulo laboral de la Ley Bases en 2024, la Argentina perdió más de 200.000 puestos asalariados registrados, de los cuales 126.000 corresponden al sector privado.

El panorama es aún más crítico entre los jóvenes, donde la desocupación duplica la media general. Los especialistas advierten que las medidas de desregulación no sólo no generaron nuevos empleos, sino que profundizaron la precarización y la informalidad laboral, especialmente en los sectores de menor edad y menor experiencia.

📊 Un retroceso que se repite

Los antecedentes históricos demuestran que cada vez que se aplicaron políticas de flexibilización laboral —como durante la década de los ‘90 o la crisis del 2001—, el desempleo juvenil se disparó. En mayo de 2002, la tasa para menores de 25 años alcanzó el 38%, mientras que, con la recuperación económica entre 2003 y 2015, descendió hasta el 18%.

Hoy, bajo la gestión de La Libertad Avanza (LLA), los índices vuelven a mostrar un deterioro similar. Según el Centro de Innovación de las y los Trabajadores (CITRA), la precarización laboral en varones jóvenes subió del 46% al 54%, y en mujeres del 53% al 57%.

⚠️ Una reforma que precariza

Pese al discurso oficial de que la flexibilización “estimula la contratación”, los datos del INDEC muestran lo contrario: la informalidad laboral alcanzó el 42%, su nivel más alto en años. Entre las medidas más cuestionadas se destacan la extensión del período de prueba a seis meses, la sustitución de la relación de dependencia por figuras monotributistas y la posibilidad de reemplazar indemnizaciones por fondos comunes.

En este contexto, 9 de cada 10 jóvenes reconocen haber tenido dificultades para acceder a un empleo formal. Muchos aceptan trabajos temporales o mal remunerados por necesidad económica inmediata, lo que refuerza la desigualdad estructural.

💬 Voces y consecuencias

“El Gobierno está logrando por la vía de los hechos lo que busca imponer por ley: debilitar la negociación colectiva y fragmentar los derechos laborales”, señaló el economista Federico Pastrana, quien advirtió que la brecha salarial entre trabajadores registrados creció un 8% desde 2017.

A la par, el salario real de convenio cayó un 20%, y el poder adquisitivo de los sueldos más bajos continúa en retroceso. “La desigualdad dentro del empleo formal se amplía, y los jóvenes son los más golpeados”, concluyó Pastrana.

📉 Empleo y recesión: un cóctel preocupante

El último informe de la consultora Orlando J. Ferreres anticipa una caída del 0,8% en la actividad económica de septiembre y confirma dos trimestres consecutivos en baja, lo que técnicamente configura una recesión. En este marco, la promesa de una reforma laboral que genere empleo parece alejarse cada vez más de la realidad: la experiencia demuestra que sin crecimiento económico no hay creación genuina de puestos de trabajo.

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