EL TIEMPO

Villa Obrera, de la gloria al luto: el histórico descenso que obliga a una refundación

Publicado domingo 28 de septiembre de 2025

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La Villa Obrera vive uno de los momentos más dolorosos de su historia. Aquel 12 de mayo de 2002, cuando Alfredo “Luto” Molina marcaba dos goles olímpicos ante Brown de Madryn para sellar el ascenso al Argentino A, parece hoy un recuerdo lejano. Aquella gesta, legítima y auténtica, puso a la institución chimbera en un lugar de privilegio, marcando un antes y un después para el fútbol sanjuanino, que hasta ese momento solo había participado del Argentino A por invitación.

Desde entonces, el club de la zona Oeste de Chimbas se convirtió en un protagonista permanente. Entre ascensos, descensos y vaivenes deportivos, Villa Obrera nunca más perdió su lugar en la Primera División de San Juan… hasta este 2025. La tormenta perfecta se desató: malos resultados, sanciones por los excesos de un sector de su hinchada y un descuento de 18 puntos entre los torneos Apertura y Clausura sellaron un final anunciado. A siete fechas del cierre, y con resultados ajenos que terminaron por condenarlo, la Villa descendió.

El golpe es doble. Por un lado, lo futbolístico: el equipo perdió la categoría mucho antes de lo imaginado. Por otro, lo institucional: las sanciones y la pérdida de puntos dejaron en evidencia la necesidad de un cambio profundo. La Villa Obrera, que supo ser faro deportivo de Chimbas, ahora enfrenta el desafío de reconstruirse desde las bases.

Este domingo, el equipo de La Boutique comenzará a despedirse del círculo máximo visitando a Atenas de Pocito en La Rinconada. Será el primer paso de un camino que exige autocrítica y refundación. Los esfuerzos de referentes históricos como los hermanos Gaetán, Raúl Giménez o Montaña ya no alcanzan. Se necesita una reconstrucción integral que incluya a dirigentes, jugadores y socios.

La cantera, que alguna vez dio talentos como los López Abaca, los González, los Neira o los Soria, volverá a ser clave para el regreso. La Villa Obrera deberá reencontrarse con ese espíritu que en 2002 la llevó a escribir una de las páginas más gloriosas de su historia.

Aquel domingo de gloria en el que Héctor Riveros mandó a la cancha a Fabián “Tato” González, Raúl “Chaca” Ibaceta, Raúl Morel, Ariel “Oso” Agüero, Alfredo Galeotti, Leonardo “Mesa” Núñez, Héctor Escrivá, Adrián Galván, Alfredo “Luto” Molina, Omar López Abaca y Jorge Desseff, hoy parece lejano. Pero el sentimiento de su gente sigue intacto.

La Villa Obrera, golpeada pero no vencida, deberá ponerse de pie. Porque en Chimbas, más que nunca, el luto es solo el principio de una nueva historia.

fuente:diariodecuyo

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